Historia de Carilo.

 

Don Héctor Manuel Guerrero. Hombre que con tan sólo 28 años de edad, comienza la fijación y forestación del médano vivo en la Estancia “Dos Montes”. Dicha estancia contenía para ese entonces el potrero “Médanos”, de unas 1.700 hectáreas (5 km de frente al mar y 3,5 km de fondo). Un desafío múltiple: contra los temporales y el viento que sopla sin obstáculos, contra las hormigas y las liebres, contra la falta de caminos y transportes adecuados, contra lo poco que se sabía sobre forestación en arena, contra el escepticismo que llevó incluso a defeccionar a sus más inmediatos colaboradores tras los primeros inconvenientes.
Él había heredado de su padre Carlos un descampado inmenso con tres ombúes. Y, en pocos años lo dotó de un casco, de un parque impensable diseñado por el célebre Carlos Thays y de una plantación de más de 200 hectáreas de frutales. Allí se originó la Cabaña Charles, famosa entre otras cosas, porque introdujo los Aberdeen Angus en el país. El caso de la estancia Dos Montes, era más complejo aún ya que ni siquiera existían los tres ombúes. Y las 1.700 hectáreas que lindaban con el mar eran de arenas en constante movimiento, expuestas a todas las inclemencias climáticas.
Guerrero comienza a viajar a todos los desiertos del mundo, para descubrir e importar semillas de los pastos aptos para detener el movimiento de las arenas. También trajo plantas desde diferentes puntos del país, y a fuerza de probar, consiguió montar sus primeros viveros en Charles, a 17 km de distancia del potrero “Médanos”.
Desde donde se transportaban diariamente los plantines, en carretones de madera tirados por caballos. Diez carretones, cada uno tirado por ocho caballos, fueron preparados para trasladar los retoños al lugar de la plantación a través de pantanos, lagunas, cañadones y caminos que se hacían al andar. Todo esto implicaba 5 horas de viaje agotador. La tropilla debía ser reemplazada al llegar por otros caballos capaces de emprender el regreso.
Ya en 1935, luego de 18 años de esfuerzo, organización y continua e importante inversión privada, la plantación llega al mar. El cambio de hábitat había comenzado a modificar la ecología zonal. Los pájaros lugareños comenzaron a anidar en lo que Guerrero bautizo como “Cariló” (Médano Verde).
En el año 1938, los viveros son trasladados de la estancia “Charles Viejo” a “Dos Montes” con el fin de acelerar. El mismo Guerrero dejó testimonio de que en el año 1947 tenia casi 700 mil plantas listas para ser sembradas. Es difícil calcular con exactitud cuántas plantas hay hoy en Cariló, pero no sería demasiado arriesgado inferir que esa cifra supera los 3 millones de ejemplares. Fue, precisamente, hacia mediados de la década del 40 que Héctor Guerrero dio comienzo a una nueva historia: la de convertir a Cariló en uno de los balnearios más bellos del mundo.
Fue así como en 1948, inauguró su casa principal conocida como “Divisadero” o “Casa Grande” sobre el médano y enfrentando el mar con el bosque de fondo. Y en 1970, se levantan los viveros al haberse completado la fijación y forestación del total de la propiedad privada. Los hijos del fundador designan las calles del loteo con nombres de Plantas (perpendiculares al mar) y Aves existentes en el lugar (paralelas al mar), en orden alfabético.
Don Héctor Manuel Guerrero, en una comunicación al gobernador de la provincia de Buenos Aires, anunciaba su propósito y sintetizaba, con la humildad del pionero, el motor de su emprendimiento:
Es la esperanza de mis últimos años brindar ese esfuerzo al país, como ejemplo de la capacidad de la iniciativa privada, dando a mis hijos y descendientes la posibilidad de su continuación y, de serles posible, su mejoramiento, formando en tales lugares un núcleo de población que perpetuará el nombre de mis mayores permitiendo el acceso a todas las posibilidades económicas.
Planificación urbana
Además de los recursos naturales, fauna y flora, Cariló dispone de 52 Hoteles y Apparts de diferentes niveles. En sus amplias playas solamente se permitió instalar 3 balnearios y un parador, conservando de esta manera, el aspecto “salvaje” y virgen de dunas, playa y mar.
La reserva sin lotear ha sido dividida entre sus propietarios (la familia del fundador) y cada uno de los grupos ha presentado un proyecto de loteo para seguir urbanizando la localidad. De común acuerdo con los propietarios y la Municipalidad, se ha consensuado un COU (Código de Ordenamiento Urbano) por el cual se establece que los lotes tengan proporciones generosas y los espacios libres de construcción en los mismos también lo sean, con el fin de asegurar una baja densidad edilicia y evitar el excesivo deterioro del bosque.
Cariló es uno de los puntos de atracción turística más importante del país y uno de los lugares privilegiados para vivir.
La Sociedad de Fomento de Cariló, SFC, tiene por objetivo conservar las características de la localidad, defender la naturaleza, preservar la fauna y la flora y controlar el crecimiento edilicio y la urbanización descontrolada. La participación de la mayor cantidad posible de propietarios en la SFC asegura el cumplimiento de sus objetivos, lo que será de especial y significativo beneficio para todos.
Historia
* Cariló como Villa Gesell, sin la acción humana, serían dunas gigantescas, un desierto árido a la orilla del mar. Cariló es ejemplo de lo que puede la iniciativa humana cuando modifica la naturaleza sin violar sus reglas, haciendo habitable y convertida en atractivo turístico.
* Había un plan en los años 1920, que pregonaba Héctor Manuel Guerrero, 28 años de edad, comienza la fijación y forestación de médanos vivos en la Estancia “Dos Montes”. Dicho establecimiento rural tenía el Potrero “Médanos” (sic, en realidad dunas), de 1.700 ha; una problemática múltiple: temporales, contra hormigas, liebres, contra la falta de caminos y transporte, contra lo poco que se sabía sobre forestación en arena. La familia Guerrero había heredado de su padre Carlos un campo sin mejoras. Y, en pocos años tenía casco, un parque diseñado por Carlos Thays, y más de 200 ha de frutales. Así se originó la Cabaña Charles.
* 1935, la plantación llega al mar. El cambio de hábitat había comenzado a modificar la ecología zonal. Los pájaros lugareños comenzaron a anidar en lo que Guerrero bautizo como “Cariló”, que significa Médano Verde.
* 1938, los viveros son trasladados de la estancia “Charles Viejo” a “Dos Montes”.
* 1947 660 mil plantas listas para trasplante.
* 1948, inaugura su casa principal conocida como “Divisadero” o “Casa Grande” sobre la duna, con el mar y el bosque de fondo.
* 1970, se cierran los viveros al haberse completado la fijación y forestación del total de la propiedad privada. Los hijos del fundador designan las calles perpendiculares al mar con nombres de Plantas; y a las paralelas al mar, con Aves existentes en el lugar, en orden alfabético.
Mas datos en Wikipedia